
Los migrantes que ilegalmente crucen la frontera entre México y Estados Unidos podrían enfrentar un nuevo peligro si lo hacen a través de Arizona luego de que el Congreso de ese estado aprobara una polémica enmiendo a la ley HB 2843 que permitiría a los rancheros hacer uso de fuerza letal.
La reforma a esta ley busca que los rancheros puedan disparar contra los migrantes ilegales que crucen sus propiedades privadas bajo el argumento de legítima defensa; sin embargo, esto podría traer graves consecuencias y situaciones de peligro.
La enmienda se originó en la Cámara de Representantes de Arizona que busca modificar la conocida Castle Doctrine (Doctrina del Castillo), que permite a los residentes del estado hacer uso de fuerza letal contra personas que invadan sus hogares.

Migrantes en la frontera entre México y Estados Unidos
Sin embargo, se espera que la gobernadora demócrata del estado, Katie Hobbs, vete la propuesta que fue presentada por los legisladores del partido republicano, de acuerdo con el diario local AZMirror.
Esta nueva ley apunta directamente contra los migrantes que cruzan ocasionalmente terrenos ganaderos privados durante su paso por la frontera entre Sonora, parte de Baja California y Arizona.
"Un número creciente de migrantes o traficantes de personas se muevan a través de tierras agrícolas y ganaderas", dijo Justin Heap, representante republicano, ante la Comisión de Justicia de la Cámara Baja el pasado 14 de febrero en su argumento para defender la propuesta.
El origen de la enmienda a la ley HB2843
Esta iniciativa para reformar la ley surge luego de que el granjero George Alan Kelly enfrentara cargos por matar a un migrante desarmado que pasaba por su propiedad cerca de la frontera entre México y Estados Unidos en el 2023.
El granjero de 75 años, rechazó un acuerdo de culpabilidad el 3 de enero que habría reducido los cargos en su contra a homicidio negligente. Kelly está acusado de disparar y matar a Gabriel Cuen Buitimea, un hombre de 48 años originario de Nogales (Sonora) que ya había ingresado ilegalmente a Estados Unidos en varias ocasiones y tenía antecedentes de condenas y deportaciones.
La fiscalía asegura que Kelly disparó imprudentemente su fusil AK-47 contra un grupo de migrantes desarmados que caminaban por el rancho, lo que desencadenó un debate sobre el uso de armas de fuego en legítima defensa y seguridad en la frontera.